Existe un abismo peligroso entre lo que suena bien en tu teclado controlador y lo que es mecánicamente posible en un escenario real. El arpa es, sin duda, la víctima principal de esta brecha tecnológica. Muchos compositores y arreglistas, deslumbrados por el brillo místico de sus librerías virtuales, arrastran los vicios de la escritura pianística …









