En el corazón vibrante de la orquesta reside una familia de instrumentos cuyo sonido, rico en matices y capaz de evocar una amplia gama de emociones, constituye la base de innumerables obras maestras: la familia de la cuerda frotada. Desde el profundo y resonante contrabajo hasta el brillante y ágil violín, estos instrumentos comparten una …









